Escrito por Tendenzias

Rally de los 1.000 Lagos, historia, segunda parte

Saltar demasiado largo, pasarse de frenada. Y no ir a la suficiente velocidad, conceder demasiados segundos. Y, sobre todo, hay que saber girar el coche en el aire…, es decir, colocar el coche de manera que la inercia lo haga girar lo justo mientras vuela, para quedar en la dirección correcta. Todo ello en sexta a fondo y frenando lo justo, normalmente (a la finlandesa), es decir, con el pie izquierdo, mientras el derecho sigue dando gas para mantener el motor a las máximas vueltas.

84201000lakesnt6

Los finlandeses conocen el terreno de memoria. En los grandes tiempos, antes de que la Federación restringiera los ensayos, se decía que hacían mas de 15.000 km de reconocimiento para los apenas 400 tramos. Y como la policía vigilaba que se rapartesen los limites de velocidad (ser cazados significaba no solo una fuerte multa, sino llegar a ser excluido de la carrera), se llegaba a entrenar justo tras una liebre que descubría los radares.

quattro a1

Hoy, todos los rallies se juegan en pocos segundos, pero el 1.000 Lagos siempre se ha jugado a la décima. Aquí, recuperar aunque solo fueran diez segundos era complicadísimo, decía Sainz. Todo ello hace que el 1.000 Lagos sea un prueba legendaria, la gran referencia. Para los finlandeses, una victoria obligada porque corren en casa. Para los suecos, la derrota de sus rivales naturales. Y para los llegados de más al sur del Báltico, un triunfo que hasta 1990 resultaba sencillamente imposible.

La mayor parte de los grandes ases del Mundial de Rallies han sido nórdicos, y mayoritariamente finlandeses. Timo Makinen, Hannu Mikkola, Juha Kankkinen, y Marcus Gronhom han sido los más grandes, pero no los únicos. Ellos dicen que su secreto es el sisu, una especie de inspiración divina, aunque en realidad se trata de algo mucho mas sencillo, por mas que parezca mentira que la mayor parte de los campeones proceda de un país apenas con cinco millones de habitantes.

audiquattros1mc19857yw

El secreto es que aprenden a conducir de niños, en el camino que va desde la granja paterna a la carretera, helado en invierno y seco en verano. Aprenden a dominar el coche, y competir es el acto siguiente. En este pequeño país hay casi 50.000 licencias de rallies y se disputan más de 200 pruebas al año.

Información relacionada: La Carrera de los Seis Días (ISDT), 70s, historia, primera parte / El Rallye Pekin-París, Historia, primera parte / Rally 2009, noticias breves / Protón estará en el lugar Subaru en el WRC de 2010 / Rally de Montecarlo, Ogier vence