Redes inalámbricas inspiradas en semillas – Ciencia

Las flores de diente de león se convierten en pequeñas bolas de semillas, cada semilla con un miniparacaídas blanco. Me encantaba soplar estas bolas y ver las semillas caer lentamente o ser arrastradas por la brisa.

ya el redes inalámbricasque llevan signos de Internet o teléfono, son un gran conjunto de equipos, lejos unos de otros. Cada uno de estos repetidores recoge señales de radio y las transmite. Estos dispositivos deben estar conectados al red eléctrica. Por eso es difícil crear una red extensa en lugares sin electricidad. Y, para solucionar este problema, los científicos decidieron crear diminutos repetidores, que dispensan electricidad y se esparcen por el entorno. Luego se crearon repetidores de alrededor de 1 mm y extremadamente livianos, con un peso de 30 mg, que no necesitan la red eléctrica, ya que tienen una diminuta celda fotoeléctrica que transforma la luz solar en electricidad.

Hasta entonces, esta nueva tecnología era solo una hazaña fantástica de miniaturización. Quedaba un problema: ¿cómo difundir miles o millones de estos repetidores en un bosque, en una granja o en un glaciar, creando una red de trabajo? Fue entonces cuando los científicos buscaron inspiración en las semillas de diente de león. Cada uno de estos microdispositivos estaba unido a un paracaídas artificial copiado de la estructura utilizada por la semilla de diente de león. Después de probar varios diseños, los científicos idearon un modelo que permite que el equipo se extienda con el viento, cayendo al suelo lo suficientemente lejos como para permitir la cobertura de un área grande, pero lo suficientemente cerca como para que cada uno capte las señales de sus vecinos. . También se optimizó el paracaídas para asegurar un aterrizaje con la célula fotovoltaica mirando hacia el cielo, asegurando la electricidad.

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Un dron sobrevuela la zona deseada transportando hasta 3 kg de equipo (100.000 repetidores). En las pruebas, se dejaron caer desde varias altitudes y se dispersaron con el viento. Más del 95% aterrizó con la celda fotovoltaica boca arriba, estableciendo redes inalámbricas en áreas de decenas de kilómetros cuadrados, lugares sin electricidad, carreteras o incluso senderos. Todo a bajo costo.

Estos receptores pueden llevar sensores de varios tipos, pudiendo monitorizar lo que ocurre en toda la superficie que cubre la red y transmitir estos datos. Otro ejemplo de cómo puedes usar sistemas que surgieron en el proceso de selección natural para crear soluciones tecnológicas.

MÁS EN: DISPERSIÓN POR VIENTO DE DISPOSITIVOS INALÁMBRICOS SIN BATERÍA. NATURALEZA

* ES BIÓLOGO

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