Los cafetales sostenibles secuestran más carbono del que emiten

Ante la creciente preocupación por el cambio climático y los signos cada vez más claros de una economía global verde, el Consejo de Exportadores de Café de Brasil (Cecafé) desarrolló el Proyecto Carbono, un estudio realizado bajo la dirección técnico-científica del Instituto de Manejo y Certificación. Forestal y Agrícola (Imaflora) y el profesor Carlos Eduardo Cerri, de la Facultad de Agricultura Luiz de Queiroz (Esalq), de la Universidad de São Paulo (USP).

Con el objetivo de estimar la huella de carbono del cultivo del café en Minas Gerais, el proyecto midió la emisión y el secuestro de gases de efecto invernadero (GEI) en las tres principales regiones del mayor estado productor de café de Brasil: Sul, Cerrado y Matas de Minas. Las emisiones de GEI se estimaron con base en el *GHG Protocol, en 40 fincas típicas de café en Minas Gerais. En la etapa de campo, se extrajeron muestras de suelo y café de cuatro pares de propiedades representativas de las realidades productivas regionales, con el objetivo de cuantificar las variaciones en las reservas de carbono del suelo hasta un metro de profundidad y la biomasa vegetal debido a la adopción de prácticas de manejo de conservación. .

“La conclusión de los estudios indica que la adopción de buenas prácticas en el cultivo del café genera un secuestro de carbono adicional, ya que se empieza a retener aún más CO2eq en el suelo y en la planta del que emite a la atmósfera, en comparación con el manejo tradicional, que es ya ‘carbono negativo'», explica el profesor Cerri.

“Dada la transición de un manejo tradicional a un manejo más conservador, en el promedio de las propiedades evaluadas, hubo un balance de carbono negativo de 10,5 toneladas de CO2eq por hectárea por año, lo que demuestra que la cultura del café brasileño es un activo importante para el cambio climático mitigación”, agrega Renata Potenza, coordinadora de clima y emisiones de Imaflora.

READ  La OCDE anuncia un acuerdo para un impuesto mínimo global a las multinacionales

Este resultado tiene en cuenta el balance entre las 12,25 t CO2eq/ha/año retenidas en el suelo y la biomasa vegetal restada de las 1,74 t CO2eq/ha/año emitidas por la aplicación de fertilizantes y agroquímicos y el uso de combustibles, electricidad y caliza.

CULTURA TRADICIONAL CAFETERA
Incluso en propiedades donde se produce café de forma más tradicional, el resultado encontrado por el estudio es positivo, ya que la actividad también secuestra más CO2eq de lo que emite GEI, lo que se explica porque estas prácticas convencionales ya están más avanzadas en términos de sostenibilidad.

En base a los resultados del estudio y datos de la literatura especializada, se alcanza un balance de carbono negativo de 1,63 t CO2eq/ha/año, calculando las 3,40 toneladas secuestradas en la biomasa vegetal, frente a las 1,77 toneladas de emisiones de producción de campo , lo que implica que el cultivo de café convencional también es ‘carbono negativo’.

Silvia Pizzol, responsable de desarrollo sostenible de Cecafé, recuerda que, al estar ligada la producción de café en Brasil a la preservación de la vegetación nativa dentro de las propiedades rurales, el estudio también evaluó el impacto de estas áreas forestales mantenidas por los cafetaleros. “Por cada hectárea de café sembrada, hay un promedio de 50 toneladas de carbono almacenadas en forma de Reservas Legales y Áreas de Conservación Permanente (AAP)”, revela.

La conclusión de la investigación del Proyecto Carbono Cecafé demuestra científicamente que la caficultura brasileña es un activo fundamental para contribuir a la reducción de las emisiones de gases asociadas al cambio climático, al retener más que liberar dióxido de carbono a la atmósfera.

READ  Los voluntarios del ensayo clínico de la vacuna Moderna desarrollan efectos secundarios raros

“Estos resultados son cruciales, ya que están en línea con la señal más verde de la economía global y pueden abrir puertas para que Brasil acceda a estos créditos para actividades que cumplan con los criterios ESG. Además, responden a la creciente demanda de industrias y consumidores por productos sustentables y, finalmente, muestran que la adopción de buenas prácticas es vital para mitigar los efectos climáticos extremos, mitigando los impactos económicos en los ingresos de los productores”, concluye el gerente general de Cecafé, Marcos Matos.

Además de la coordinación técnico-científica de Imaflora y del profesor Carlos Eduardo Cerri, de la Esalq/USP, el Proyecto Carbono Cecafé cuenta con el apoyo de los socios financieros Starbucks y Fundación Lavazza y del socio implementador Educampo, del Sebrae-MG.

* El GHG Protocol es la metodología más utilizada en el mundo para cuantificar las emisiones de GEI.

Información Cecafé*

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.