una realidad lejana? – Observador

Tienes acceso gratuito a todos los artículos del Observer siendo nuestro suscriptor.

El año 2022 comenzó con la esperanza de ser el año en que seguiríamos adelante con la pandemia. Pocos podrían imaginar que en un período pospandemia viviríamos una crisis geopolítica como la que estamos presenciando actualmente. Los impactos del conflicto en la economía global ya se están sintiendo, con los precios de la mayoría de los productos subiendo y, como ha ocurrido durante la pandemia de COVID-19, también podrían estar a punto de mostrar debilidades en todo el mundo.

En un intento por frenar y poner fin a las invasiones rusas de Ucrania, los países de la Unión Europea y Estados Unidos aplicaron rápidamente una serie de sanciones contra Rusia destinadas a debilitar su economía. Sin embargo, Europa no puede dejar de importar energía de Rusia. ¿Podría esta dependencia reforzar el hecho de que no estamos preparados para eliminar los combustibles fósiles de nuestra vida cotidiana? ¿Podría esto también indicar que el camino para lograr los objetivos establecidos en el Acuerdo de París es largo, ahora que la sostenibilidad está en la agenda?

En enero de este año, el Informe de Riesgos Globales 2022 del Foro Económico Mundial advirtió que el cambio climático es uno de los principales riesgos que afectarán a la humanidad en los próximos años. Esto no es nuevo, pero la verdad es que los encuestados en Portugal no equipararon los riesgos ambientales con los 5 principales riesgos para los próximos dos años. Este sigue siendo un resultado sorprendente, principalmente porque Portugal ha sido considerado durante varios años por los climatólogos como uno de los Puntos calientes más afectados por el cambio climático.

Muchas veces hemos vivido varios episodios climáticos extremos, como veranos asolados por olas de calor, con altas temperaturas en varias partes del país, y que ya han provocado tantos incendios en nuestras zonas forestales como fuera de ellas. Este año pasamos por uno de los febreros más secos de la historia y la sequía extrema es moneda corriente en todo el país.

PUB • CONTINÚA LEYENDO A CONTINUACIÓN

Urge afrontar el futuro con más confianza y ser más ambiciosos para alcanzar los objetivos climáticos. Los gobiernos y las empresas jugarán un papel clave en el logro de economías bajas en carbono, y la colaboración será muy importante en este viaje.

En Portugal, podemos ver el Plan de Recuperación y Resiliencia como una oportunidad para transformar los modelos económicos, dotándolos de más objetivos a favor del desarrollo sostenible. Sin duda será otra buena oportunidad para que las empresas continúen con su compromiso con la salud del planeta.

También será importante que las empresas sean conscientes del impacto que las emisiones de carbono de su actividad tienen en la economía, la sociedad y el medio ambiente. Siendo conscientes de lo que se puede mejorar, será mucho más fácil encontrar soluciones más sostenibles que contribuyan a la descarbonización de sus operaciones.

¿La energía de Europa depende de Rusia? Muy cierto, pero también lo es que desde hace varias décadas se nos invita a ralentizar, o incluso detener, el consumo de combustibles fósiles. Aprovechemos este momento para definir una transición energética justa. Solo para las personas, las economías y el planeta.

Las economías sostenibles no tienen por qué ser una realidad lejana. Por supuesto, el proceso no será inmediato y supondrá una serie de cambios en el sistema energético mundial, pero cuanto antes empecemos el cambio y estemos realmente comprometidos con él, mejor será para nosotros y para las generaciones futuras.

READ  El Día Mundial de la Bondad llama la atención sobre la autoayuda
Written By
More from Arturo Galvez
Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.